Una lluviosa tarde el día de Navidad.
Parece más bien el comienzo de una de las mil películas que acaparan el televisor estas fechas, pero no, no narraré ningun relato, sino una realidad tan sencilla como que es Navidad, y lleva toda la tarde lloviendo.
Y yo, llevo comiendo todo el día. Me digo a mi misma que es Navidad y que ya lo solucionaré, pero mientras tanto he picado de cada plato de dulce o salado que he encontrado en casa. Al menos, he dejado la coca cola y me he pasado al zumo de zanahoria (si, suena raro).
Y para rematarlo, he visto la primera temporada de
The Big Bang Theory. Una serie estupenda, y debo darle las gracias al Cangrejo con baquetas (recibirás un Ñac como recompensa) porque sin su frikismo simplemente sería una serie más.
Por fin mi casa está completa de nuevo. Mi padre volvió del hospital con su "reposo absoluto" tras dieciseis "domingos" (como él dice) ingresado. Mi flaco de nuevo... no sabeis que alegria es tenerle, parecía tan frágil en la camilla... Lástima que sea él el que guarde el fanatismo navideño y lo primero que ha hecho en su día en casa sea montar el belén, chafando mi sueño de la primera Navidad sin adornos (resistiendo la tentación, al enterarme de que Dior y Galliano tienen una línea de árboles de Navidad O_O), sumado al hecho de las continuas visitas de parientes lejanos que vienen a visitarnos para ver como está (la mayoria más por quedar bien que por pura preocupación).
Supongo que se resuena la gruñona que hay en mí, pero estas fiestas no puedo callarla...la Navidad me supera. No la llevo nada bien. Por mi genial no tener que madrugar y tener dias libres, ¡incluso regalos y dinero! ¿Pero todo lo que conlleva? Hace ya 3 años que no como con el resto de (ejem) "La Familia". Aquella gente con la que comparto sangre pero que se han portado tan mal tantas veces. Nos odiamos durante todo el año pero debemos reunirnos en Navidad para sonreirnos falsamente los unos a los otros, y decirnos cosas que no pensamos cumplir nunca. ¿En que mundo de locos permitimos eso? En este, claro.
Suerte que el paripé (se supone) habia terminado, cuando me despierto esta mañana y me encuentro a una de mis parientes sentada en el sofá. Por una mezcla entre la sorpresa, el sueño y el respeto a mis padres, no la eche de casa, sino que la saludé como pude. Y fue entonces cuando empezó el show de hipocresía anual dificilmente aguantable, donde alabó mi corte de pelo, mi ropa, mi edad, mi casa... y la cara de esfuerzo al ver que no la seguia la corriente.
Se despidió con un " Llamamé antes de que acabe la semana y vamos de compras".
¿Puede la gente ser tan hipócrita? ¿La misma persona que me negó la entrada a su casa, me invita a ir de compras con ella? Me irrita el estúpido baile de sociedad al que estamos destinados en navidades.
¿Cristo nació hace 2010 años (si es que nació) y por ello tengo que ir de compras?
No me malinterpreteis, quien me conoce sabe de sobra que adoro ir de compras, y mucho más los regalos, pero me hace mucha más ilusión recibirlos (o darlos) cualquier otro día que nadie se espere. San Valentin, Navidad, Reyes... La gente ya espera su regalo ¿donde está la sorpresa, entonces?
Sólo lo utilizo como excusa... mañana es mi día de compras de regalos (a ellos, y a mi misma, por supuesto).
Hablando de cosas más felices (para mí), tengo en mi poder
Vinagre y Rosas de Sabina. y he encontrado uno de los versos más bonitos en una canción:
Otras me ven sin ropa y tú desnudo. (Embustera)
No, querido cotilla (Respondo a tu pregunta por aquí, espero que no te importe). No me ha visto nadie desnuda (todavía). En su día, cuando estas sin ropa, crees que sí, pero siempre tienes capas y capas, y será que no encuentras (y a veces no quieres encontrar) la cremallera (la del corazon de Christian Dior...).
Por último, tras esta gran párrafada (que por cierto, yo sólo hacia tiempo hasta que se cargara el capitulo de Big Bang), le recuerdo al Príncipe, que por mucho que se ría, yo sigo buscando a mi propio Rolling, platónico o no, pero al menos verdadero.
Feliz Solsticio de Invierno a todos :)
Nameless Cat*