¿La verdad?
No sé como se debería empezar un blog.
Ni porqué decido empezar uno... quizá sólo quiera desahogarme, despistarme con el ruido de las teclas y el monótono rum rum de mi ordenador.
Escribir sincera.
¿Un diario? No, más bien un planning, una manera de organizar mis ideas. Ahora más que nunca es necesario...con tanta gente hablando sobre futuro, Selectividad, la falta de tiempo, las exigencias...
Debería sentirme asustada, cohibida, y sin embargo, cuánto más lo repiten, más segura me siento, con más ganas de todo, con un objetivo claro.
Estoy preparada.
Sé lo que quiero, qué debo hacer para conseguirlo, incluso qué merece la pena olvidar para seguir mis baldosas amarillas... Quizá no sepa que caminos me quedan, pero sé que puedo,y quiero, y eso me da más fuerzas...
Parece mentira cuánto he cambiado en tan poco tiempo... a veces ni yo me reconozco.
¿Para bien o para mal? ¡No lo se!
Nada es estático, ¿porqué iba a serlo yo, entonces?
Estoy feliz, eso es lo importante.
No, no estoy feliz, ¡SOY feliz!Alguien está feliz cuando se ríe de algún chiste con sus amigos, habla con esa persona especial, incluso, con pequeños detalles como encender la televisión y ver que tu peli favorita acaba de empezar, o te pones unos pantalones y descubres 5€ olvidados,y sonríes...
Sin embargo, cuando vuelves a casa, y te lavas la cara, descubres que ha sido efímero, y no te ríes tú solo, piensas "He estado feliz", y te sientes a gusto con ese recuerdo. "Soy feliz"
Es difícil de creerlo, porque hoy en día a todos nos gusta quejarnos por cualquier cosa, sin pararnos a ver el lado bueno de la vida, la otra cara de moneda, como quiera llamarlo cada uno.
Y sonríes...sonríes como un idiota, desentonando entre tantas caras mustias, pálidas y ojerosas del metro, y todos te miran como si estuvieras loca.
La felicidad no casa bien con las grandes ciudades, parece ser.
No esq sea una Yuppie de la felicidad, o haya bebido demasiada "Chispa de la vida"...
Todos sufren, ¿no?
Somos humanos, nos caemos, nos hacemos daño, nos decepcionan y decepcionamos.
En vez de retractarnos en el dolor...¿no sería mejor levantarnos, aprender de cada error, avanzar, madurar, buscar una solución y caminar de nuevo?
Pf..filosofía barata: claves para ser feliz -.-
En realidad, que sabré yo?
Que sólo soy una gata sin nombre,maullando de tejado en tejado por las calles de Madrid.
Dicho sea de paso, en honor a mi película favorita: Desayuno con Diamantes pues el gato de Audrey no tenía nombre, segun Holly, "no quiero tener nada que me pertenezca, ni pertenecer a nadie".
Y ahora debería ir a estudiar un poco más...
¡Volveré!
Nameless Cat*
Chu chuuuuuu
ResponderEliminarViento en popa !!
Odio los gatos,
temo a las gatas;
tienden a hacerme daño
más si son madrileñas.
VIVA LA VIDA !